Traduciendo a Jane Austen: "Más fuerte que el orgullo" (R. Berenguer, 1943)
El conocimiento exacto del léxico suele considerarse el don de un buen traductor, el as bajo la manga. Ahora bien, las palabras no están encasilladas en entradas de diccionario, sino que tienen una historia, un contexto y un uso funcional que hay que tener en cuenta. Así pues, trasladar todo lo que oculta e implica una palabra a un contexto diferente es el verdadero don de un buen traductor.
Más fuerte que el orgullo, una traducción de R. Berenguer de la novela Pride and prejudice de Jane Austen a través de la editorial M. Arimany en 1943, se considera de las primeras traducciones de dicha novela en castellano. Su precedente fue la traducción de 1924 por José J. Urríes y Azara, Madrid para la editorial Espasa-Calpe.
![]() |
| Créditos de la foto: Ana Cordero Sánchez |
Basándome en la clasificación de métodos de Hurtado Albir (2011: 252), he atribuido a R. Berenguer el método literal. Cabe destacar que esta clasificación no es blanco o negro. Personalmente, considero que la traducción es una escala de grises, por lo tanto, esta atribución no significa que R. Berenguer haya calcado palabra por palabra el original.
Los términos culturales siempre son un reto de traducción. En muchas ocasiones hay conceptos que no existen o no tienen un equivalente en la cultura meta. Después de un análisis detallado y minucioso de la traducción de R. Berenguer he podido reflexionar de manera individual sobre palabras concretas ancladas al contexto social de Austen y relacionar cada solución de traducción con un procedimiento. R. Berenguer empleó mayoritariamente la traducción literal, los préstamos y la substitución. Su versión está muy sujeta al original, por ejemplo, mantiene los títulos de Mr, Miss y Mrs en inglés y utiliza la traducción literal sin tener en cuenta el uso funcional de las palabras en la cultura del texto meta (presentar, colocar, guerrera encarnada); pero en otras ocasiones se observa el objetivo de intentar acercar la novela al lector traduciendo, por ejemplo, todos los nombres propios de persona (Isabel, Juana y Catalina) o buscando un equivalente en la lengua meta (dote, capítulos matrimoniales, finca solariega).
La diferenciación de métodos de traducción es causa directa del estilo de redacción y de la situación diacrónica. “Según las épocas van ofreciéndose diferentes soluciones para acercar el texto al lector” (Hurtado Albir 2011: 599). Las soluciones también vienen determinadas por el contexto histórico-social del traductor. Cada una de las traducciones es el producto de una época. En la España de 1943 se vivía la posguerra. Esa época de dificultades se materializó en infraestructuras destruidas y falta de recursos; por lo que el traductor disponía de su conocimiento, el texto original y algún recurso en papel.
Como conclusión, aunque se catalogue esta traducción con la etiqueta de "método literal" hay que tener en cuenta la situación diacrónica en la que se realizó dicha traducción, además, cabe considerar que en 1943 tampoco existía un estudio tan profundo como hoy en día sobre la estilística de Jane Austen y el legado de su obra.
Como conclusión, aunque se catalogue esta traducción con la etiqueta de "método literal" hay que tener en cuenta la situación diacrónica en la que se realizó dicha traducción, además, cabe considerar que en 1943 tampoco existía un estudio tan profundo como hoy en día sobre la estilística de Jane Austen y el legado de su obra.



Comentarios
Publicar un comentario